Archivo de la etiqueta: crisis financiera

Virtuales quedaremos todos

Al paso que vamos…

empresa-sueldo-virtual

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo crisis, españa, humor

Las cosas van mal. El oro puede duplicar su precio

Ya sobrepasó los 1070 dólares por onza.  Y amenaza con seguir subiendo.
Mejor, poneros a aprender inglés si no podéis entender lo que dice. Y hacedlo pronto. Porque me temo que al tsunami del dolar no lo va a sobrevivir el euro.

2 comentarios

Archivado bajo crisis

¿Dónde se ha perdido nuestra riqueza?

Por Juan Ramón Rallo

Brad de Long.

 

 

 Brad Delong, ese economista que reconoce no entender a Hayek pero que ha dedicado varios artículos a criticarlo, mantuvo una discusión el año pasado en la revista Cato Unbound con Lawrence White, un conocido economista de la Escuela Austriaca.

Básicamente, Delong mostraba su sorpresa por que la riqueza mundial hubiese disminuido con la crisis desde 80 billones de dólares a 60, cuando la cantidad de impagos apenas representaba unos 2 billones. ¿Cómo puede ser que una pérdida de valor de dos billones de dólares en las hipotecas haya puesto en marcha un “acelerador financiero” que destruido riqueza por valor de 20 billones? Simplemente, “no lo entendemos”, reconocía Delong.

Es interesante comparar esta reflexión con otra que efectuaba Krugman hace apenas unas semanas en su bitácora. Según el Premio Nobel, la crisis económica ya ha costado a Estados Unidos ocho puntos de crecimiento del PIB; o dicho de otra manera: Estados Unidos está perdiendo alrededor de un billón de dólares al año por estar crecer por debajo de su potencial.

En definitiva, Delong se preocupa por que la economía financiera haya pinchado sin motivo aparente y Krugman, por que la economía real se ha paralizado sin razón, dejando así de crear enormes cantidades de riqueza.

Son dos reflexiones bastante intuitivas que, en general, también se plantea cualquier hombre de la calle: ¿dónde ha ido a parar el dinero que teníamos antes de que estallara la crisis? ¿Por qué si hasta mediados de 2007 crecíamos a velocidad de crucero ahora, sin que prácticamente haya cambiado nada en nuestra estructura productiva, nos estamos hundiendo en la miseria?

Como digo, se trata de preocupaciones intuitivas, pero no por ello acertadas. De hecho, parece mentira que haya que explicar estas cosas a dos profesores de universidad, uno de ellos premio Nobel. Pero, en fin, dado el punto muerto en que se halla la macroeconomía, probablemente no hubiesen llegado a profesores ni al Nobel si no padecieran semejante confusión.

Paul Krugman.Antes que nada, tengamos presente que los activos financieros no son más que títulos de propiedad negociados sobre distintas partes presentes o futuras de la economía real. Por ejemplo, una acción nos da derecho, en última instancia, a una parte de los bienes y servicios que la empresa en cuestión produzca en el futuro. Del mismo modo, un bono nos da derecho a que la empresa que los emite nos entregue una parte de sus beneficios anuales hasta que nos devuelva todo lo que le hemos prestado (más los intereses). El valor de esta riqueza depende, por consiguiente, de su capacidad para generar renta en el futuro: ¿cuánto pagaría usted hoy por una renta de dinero para mañana?

Delong explica que hay cinco causas posibles para que el valor de los activos financieros, de la riqueza global, fluctúe: a] una reducción del ahorro y la inversión (esto es, de la cantidad de riqueza que se crea cada año), b] las malas noticias sobre la capacidad que tiene la riqueza para generar beneficios, c] el número de impagos (la posibilidad de que los deudores no paguen lo que deben a los acreedores), d] la iliquidez (la posibilidad de que los beneficios nos lleguen más tarde de lo que habíamos esperado) y e] el incremento de la incertidumbre (la inseguridad de no recuperar la inversión).

Delong considera que la enorme reducción en el valor de los activos financieros no puede deberse a que la cantidad de ahorro e inversión se haya reducido, ni a que hayan aparecido malas noticias sobre la capacidad para generar beneficios de las empresas, ni a que los agentes estén en una posición de iliquidez (ya que los bancos centrales han inyectado todo el dinero necesario), ni al aumento de los impagos (ya que en aquel momento sólo se habían impagado dos billones de activos y la reducción de valor había sido de 20 billones); por ello, lanza como aventurada hipótesis que se haya debido a un aumento de la incertidumbre entre los agentes económicos.

Lo mismo parece pensar Krugman. ¿Por qué la economía real está paralizada?, se pregunta. Porque la incertidumbre se ha incrementado tanto que nadie consume ni invierte, parece responderse. Por eso el Gobierno tiene que restaurar la confianza despilfarrando enérgicamente el dinero de los contribuyentes. De hecho, el Nobel incluso saca cuenta: si por perpetuarnos en este estado de incertidumbre dejamos de crear alrededor de un billón de dólares en riqueza cada año, ¿por qué no destinar todo ese dinero –o incluso más– a estabilizar las expectativas y retornar a la senda de crecimiento?

Incluso podríamos prolongar un poco más esta película e incluir en este discurso a otros personajes, como Greenspan y sus viejas recetas contra la crisis en The Economist: si la economía real se recupera, el valor de los activos financieros por los que se preocupaba Delong volverá a subir, por lo que muchos bancos y familias saldrán de la situación de quiebra técnica en que se hallan, volviendo así a prestar y pedir prestado, como hacían en la etapa del boom.

Me temo, sin embargo, que todas estas argumentaciones de tan prestigiosos economistas no pasan de la categoría de cuentos de la lechera. Durante años, nuestras economías vivieron un falso auge crediticio promovido por los bancos centrales y el resto del sistema bancario. Y digo falso porque si bien toda inversión a largo plazo debe estar financiada con ahorro a largo, los préstamos a largo que concedían los bancos (por ejemplo, hipotecas) sólo lo estaban con deuda a muy corto plazo (depósitos a la vista).

Como resultado, en un primer momento los agentes económicos comenzaron a acometer inversiones que, aun siendo poco rentables, les permitían pagar los tipos de interés artificialmente bajos que les exigían los bancos. No es que estas inversiones fueran realmente rentables, pero lo parecían debido al crédito irrealmente barato que proporcionaban los bancos. El resultado fue una economía con mucha deuda y un aparato productivo adaptado para satisfacer las necesidades de unos agentes que deberían haber seguido teniendo acceso a grandes cantidades de crédito artificialmente barato.

Pero, obviamente, no podemos endeudarnos sin límite, así que cuando las familias, las empresas y los bancos decidieron que no seguirían incrementando su endeudamiento, por muy barato que se lo ofrecieran, el castillo de naipes se derrumbó.

En estos momentos, los agentes económicos están tratando de reducir su endeudamiento –y para ello consumen e invierten menos– y de reconvertir el aparato productivo sobre la base de un patrón menos dependiente de un crédito irrealmente barato. Dicho de otra manera: las mismas fábricas que hace tres años estaban a pleno funcionamiento hoy son incapaces de vender su mercancía a unas familias que ya no quieren (y no pueden) endeudarse más.

Esto es básicamente lo que Krugman no entiende: nuestro aparato productivo está caduco, desfasado y equivocado. No tiene sentido comparar lo ricos que seríamos hoy en caso de que en lugar de destinar cada año el 15% de la economía española a construir viviendas hubiésemos aprovechado ese capital para reducir el coste de nuestra energía, mejorar la formación de los trabajadores o aumentar los bienes de equipo en nuestras empresas. Esos recursos ya los hemos despilfarrado y no volverán; a partir de ahora hemos de volver atrás y transformar un aparato productivo adaptado a las nuevas necesidades y capacidades. No estamos dejando de crear ninguna riqueza con la crisis; en puridad, la estábamos dejando de crear durante el auge artificial, cuando despilfarrábamos nuestro dinero.

Lo mismo cabe reprocharle a Delong. Si el valor de los activos financieros depende de la renta que sean capaces de generar en el futuro, parece claro que –cuando nos damos cuenta de que nuestro aparato productivo no sirve, porque estamos demasiado endeudados– los activos financieros se tendrán que depreciar. De acuerdo con las posibilidades que plantea Delong, estaríamos en los escenarios b) y d). Sí ha habido toda una serie de malas noticias que explican una menor capacidad para generar beneficios de nuestras compañías (la recesión lo acredita), y sí tenemos un problema de liquidez (exceso de endeudamiento), que no puede corregirse, por mucho que los bancos centrales ofrezcan a los agentes económicos la posibilidad de endeudarse todavía más.

No niego que la incertidumbre haya tenido algo que ver en la debacle, pero desde luego la parte esencial se explica por las malas inversiones efectuadas durante el boom crediticio. Que Krugman y Delong no lo entiendan sólo demuestra, una vez más, que no saben qué es un ciclo económico. Probablemente porque hayan dedicado más tiempo a criticar a los teóricos de la resaca o a los liquidacionistas que a leerlos y comprenderlos.

Deja un comentario

Archivado bajo economia

Para asustarse

Hace unos días, cuando empezaba su andadura EsRadio, estuvo Alberto Recarte con César Vidal.  Recarte es elpresidente de Libertad Digital y autor del Informe Recarte, y durante el programa estuvo haciendo un repaso a la realidad económica que azota a España.

Impuestos

El gobierno anunció una futura subida de impuestos sobre el capital, sobre la renta y sobre los carburantes, el tabaco y el alcohol, y sobre las ventas.  Pero no anunció ninguna otra medida.  Recarte considera mejor una subida del IVA y una rebaja de las cotizaciones sociales.  La subida del IVA no incidiría demasiado en el precio final (porque los comerciantes bajarían sus márgenes de ganancia para evitar la pérdida de ventas).

Para Recarte la medida anunciada por el gobierno”sería una auténtica barbaridad” ya que  España gasta 120.000 millones de euros más e ingresa en torno a 70.000 millones de euros menos.

Estas medidas llevarán a una mayor evasión fiscal, al surgimiento de una economía sumergida e informal, a una pérdida de competitividad y a una disminución de crecimiento.  Y a una menor recaudación.

Sistema financiero

Recarte señala que en principio el sistema financiero ha logrado superar la crisis de liquidez, pero no se sabe cómo logrará resolver el problema de la solvencia del sistema.  Y que el sistema bancario tratará de maximizar las ganancias durante los próximos 5 ó 6 años para cubrir las eventuales pérdidas, por lo cual habrá muy poco crédito.

Corralito

Recarte desestimó hoy que los temores de Mariano Rajoy de un corralito en España. Sin embargo, si se consolidara un déficit público anual superior al 10% durante cuatro o cinco años consecutivos, los riesgos de Corralito se incrementarían notablemente.

Crisis

Para Recarte, el gran problema de la crisis que atraviesa España es la falta de ajuste en el sector público.  Los excesos en el sector de la construcción, en el sector inmobiliario, financiero, en el turismo, y sectores conexos están siendo purgados en estos momentos.  En cambio el sector público no sólo no purga sus excesos, sino que  incrementa el gasto y la contratación.  “Un sector público que gasta al año 120.000 millones más de lo que ingresa me asusta“, ha dicho.  Y agregó que se están ingresando entre 70 y 80 mil millones de euros de ingresos menos.

Para Recarte, el sector público español es “demencial” e insostenible,   y el gran problema radica en, “el sistema autonómico que es enormemente caro” y que funciona aumentando la contratación por “amistad, afiliación política o simple amiguismo”.

Estos excesos de gasto de Zapatero conllevan el  enorme riesgo de que ese déficit se transforme en algo estructural , .convirtiendo a España en “un país que no crece y donde la deuda pública sería exagerada“. “De esta crisis en 4 o 5 años nos podemos poner en una deuda del 50% o 60% del PIB”, señala.

Pérdida de población

La crisis se podría ver agravada por la pérdida de población.  Una parte de los inmigrantes que llegaron a España a trabajar están empezando a regresar a sus países y seguirán haciéndolo durante los próximos años. Y “la pérdida de dos millones de trabajadores representa una crisis gravísima”.

O sea…¿ apaga y vámonos?

2 comentarios

Archivado bajo crisis, economia, españa, impuestos, socialismo

Contra la crisis: ir a trabajar desnudos

Y más ahora que empieza el invierno, seguramente por eso de ahorrar en calefacción, porque a más de uno le subirá la temperatura.  Es la nueva “super idea” de la empresa inglesa  Onebestway para luchar contra el estrés que genera la crisis.

Sería la nueva versión del “casual Friday” que muchas empresas vienen practicando desde hace años.  Sólo que ahora sería “Naked Friday”, con la idea de terminar mejor la semana y abolir la “jerarquía vestamentaria”.
 
La idea partió de la “cabeza” de un psicólogo del trabajo llamado David Taylor.  Según él, que los empleados vayan en pelotas ayuda a que desaparezcan las inhibiciones y se hable más abierta y honestamente, generando más confianza en uno mismo y en los demás.  Y se justifica diciendo que el presidente de Finlandia, Urho Kekkonen lo aplica cuando invita a otros jefes de estado que lo visitan a despelotarse en su sauna para “aflojar tensiones” después de una negociación. 
 Para rebajar la tensión que genera el andar tal como uno vino al mundo, el psicolojeta recomienda ir desnudándose de a poco (vamos, como un streap tease de puticlub) y a fotocopiarse ciertas partes… Dice que esto de hacerse “trabajador naturista” afloja la tensión que no veas, y que las relaciones de trabajo se vuelven “más libres, más simples y más directas, porque ya no hay barreras que separan”.  Y agrega que la eficiencia de los trabajadores “se duplica”.
Seguro que algún flipado desesperado por los números de su empresa le sigue el consejo.   Y alguno de Moncloa también.
Nota: Onebestway es una agencia de publicidad gravemente afectada por la crisis económica…. Osea…. me entiendes, no?

4 comentarios

Archivado bajo crisis, frikis

America: welcome to socialism

Mientras los palmeros de siempre siguen haciéndole la ola al Zapatero negro, acabo de leer una noticia que me deja de piedra:  

Obama ya supera el déficit de toda la administración Bush

Y semejante noticia me hace preguntarme si los norteamericanos sabían dónde se metían en noviembre pasado cuando votaron al señor del “Yes we can”.     Obama no lleva en la Casa Blanca ni siquiera 8 meses y ya ha superado todo el déficit combinado de los 8 años de la administración Bush.

Y el PIB sigue bajando (3.9% desde el año pasado). Y el paro sigue subiendo.  Y el gasto público sigue subiendo: rescate a bancos y automotrices quebrados, “cash for clunkers”, plan de seguridad social universal (que los americanos no quieren).  Y lo que siga.

obama-socialismo-o-muerteSegún un estudio de la Heritage FoundationObama se va a gastar 30.958 dólares por cada hogar americano. Un gasto que costará a cada una de las familias estadounidenses 17.576 dólares en concepto de impuestos  y 13.392 en concepto de deuda, es decir, impuestos que tendrán que pagar en el futuro.

Pero el Zapatero moreno no está satisfecho y prevé  incrementar un 22% el gasto público durante 2009.  Esto generará un déficit presupuestario superior a todo el déficit generado por la Administración Bush entre los años 2002 y 2007 combinados. 

El déficit norteamericano antes de la crisis oscilaba entre  los 150.000 millones de dólares y los 350.000 millones de dólares.  Pero con Obama ha trepado a 917.000 millones de dólares.  El triple.   Esto implica una deuda pública del 77% del PIB, y un total de gasto en intereses anuales de 774.000 millones.

Y así siguen las previsiones obamitas:  para los próximos 10 años un déficit de  10,6 billones de dólares:  o sea, unos 80.000 dólares por hogar en deuda.

America: Welcome to socialism.

5 comentarios

Archivado bajo comunismo, crisis, estado, intervencionismo, socialismo

La crisis actual, los brotes verdes y las lecciones del crash del ’29

La web Gold-Eagle publicó este gráfico en junio de 2001, con las siguientes explicaciones (que traemos de la traducción publicada en Libertad Digital), en la que nos explica claramente cuál era el discurso político durante los años previos y posteriores al crash bursátil de 1929, y a qué momento de la evolución del índice Dow Jones pertenecen.  Si prestamos atención a las declaraciones de “reputados” economistas y políticos de entonces -teniendo en cuenta que los efectos de la crisis se prolongaron hasta después de terminada la Segunda Guerra Mundial- y las comparamos con lo que venimos escuchando de nuestros “actuales reputados” economistas y políticos, creo que a más de uno se le meterá el miedo en el cuerpo.  Y bien que hará si además, empieza a tomar medidas para protegerse de lo que se viene.

(hacer click en la imagen para ver más grande) 

 

1. “No vamos a tener más crisis en nuestra época”. John Maynard Keynes en 1927.

2. “No puedo dejar de elevar una voz en contra de las afirmaciones que dicen que vivimos en un paraíso de locos y que la prosperidad en este país necesariamente disminuirá en un futuro cercano”. E.H.H. Simmons, Presidente de la Bolsa de Nueva York, 12 de enero de 1928.

3. “Ningún Congreso de los EEUU antes reunido, al analizar el Estado de la Unión, se ha encontrado con un futuro más favorable que el que aparece en este momento. En el ámbito nacional hay tranquilidad y contento, y récord de años continuados de prosperidad. En el ámbito internacional reina la paz y la buena voluntad que derivan de la mutua comprensión”. Calvin Coolidge, Presidente de los EEUU, 4 de diciembre de 1928.

4. “Puede que haya una recesión en el precio de las acciones, pero nada que tenga que ver con un crash”. Irving Fisher, prestigioso economista, New York Times, 5 de septiembre de 1929.

5. “El precio de las acciones parece haber alcanzado un nivel alto permanente. No creo que pueda darse próximamente una bajada ni siquiera de 50 ó 60 puntos, como los bajistas han predicho”. Irving Fisher, economista, 17 de octubre de 1929.

6. “Es  el momento de comprar acciones. Es el momento de recordar las palabras de J.P. Morgan… que cualquier hombre que sea bajista en América, se arruinará. En pocos días es más fácil que veamos un pánico bajista que uno alcista. Muchos de los bajos precios resultantes de la histeria de ventas no es fácil que vuelvan a alcanzarse en muchos años”. R.W. McNeel, analista de mercados, tal como fue citado en el New York Herald Tribune, el 30 de octubre de 1929.

7. “La bajada es en el precio de las acciones, no en bienes y servicios tangibles. América está ahora en su octavo año de prosperidad. Los anteriores periodos de prosperidad duraron once años de promedio. Sobre esta base tenemos por delante tres años más de prosperidad antes de la bajada”. Stuart Chase, escritor y economista, NY Herald tribune, 1 de noviembre de 1929.

8. “Una depresión seria parece improbable. Esperamos una recuperación de los negocios en la próxima primavera, con una mejora aún mayor en otoño”. Harvard Ecomomic Society (HES), 10 de noviembre de 1929.

9. “No veo nada en la presente situación que sea amenazante o que nos tenga que llevar al pesimismo. Estoy absolutamente convencido de que habrá una revitalización de la actividad esta primavera y que durante el próximo año este país progresará firmemente”. Andrew W. Mellon, Secretario del Tesoro de los EEUU, 31 de diciembre de 1929.

10. “Al menos para el futuro inmediato, las perspectivas (de las acciones) son excelentes”. Irving Fisher, economista, principios de 1930.

11. “…Hay indicios de que la fase mas severa de la recesión ya ha pasado…” HES, 18 de enero de 1929.

12. “No hay nada en esta situación por lo que preocuparse”. Andrew W. Mellon, Secretario del Tesoro.

13. “La primavera de 1930 marca el final de un periodo de gran preocupación. Los negocios en América están volviendo rápidamente a su nivel normal de prosperidad”. Julius Barnes, Jefe de la Conferencia Nacional de Estudios Empresariales Hoover, 16 de marzo de 1930.

14. “…Las perspectivas son  favorables…” HES, 29 de marzo de 1930.

15. “Aunque el crash tuvo lugar hace sólo seis meses, estoy convencido de que hemos pasado lo peor y que con una continuada unidad de esfuerzos nos recuperaremos rápidamente. No ha habido daños graves en la banca o en la industria. Ese peligro también lo hemos dejado atrás”. Herbert Hoover, presidente de los EEUU, 1 de mayo de 1930.

16. “…Los movimientos irregulares y conflictivos en los negocios pronto dejarán paso a una recuperación sostenida…” HES, 28 de junio de 1930.

17. “…lL actual depresión ha perdido su fuerza…” HES, 30 de agosto de 1930.

18. “Ahora estamos cerca del final de la fase descendente de la depresión”. HES, 15 de noviembre de 1930.

19. “La estabilización a los niveles actuales es claramente posible”. HES,  31 de octubre de 1930.

20. “Todas las cajas de seguridad en bancos e instituciones financieras han sido selladas y sólo podrán ser abiertas en presencia de un agente de la Agencia Tributaria”. Presidente F.D. Roosevelt, 1933.

6 comentarios

Archivado bajo economia, Uncategorized