Archivo de la etiqueta: parlamento

Por qué Cataluña pide ser rescatada por la maldita España

Pues fácil: porque dilapidan el dinero de los contribuyentes en estupideces pro-independentistas.  Y extorsionan al resto de los españoles con el coco “que nos independizamos!!”

Pues señores, váyanse de una puñetera vez.  Y dedíquense SIN RESCATES, sin privilegios fiscales, sin extorsiones de ninguna índole hacia el odiado pueblo español a seguir pagando enbajadas, selecciones de pelota-paleta, filmes en idioma catalán, y demás chorradas como ésta:

¿Qué está haciendo el operario?

Está sustituyendo el escudo de Felipe V por el emblema de la Generalitat en la fachada del Parlamento catalán. Y destrozando el patrimonio histórico.  Pareceu que deben terminar antes de la “diada” porque si no les da algo a los nazipaletos.

Así se gastan los cuartos ajenos los nazionalistas.   Si les parece bien a los contribuyentes catalanes, que lo paguen de suss bolsillos y que dejen de lloriquear como nenazas que Madrid los maltrata. Y a dejar de pedir “rescates” para pagar dislates.

1 comentario

Archivado bajo crisis, españa, estupidez, gobierno, nacionalismos

Por qué Canarias está como está

La respuesta la encontramos en el Boletín Oficial de Canarias:

Con la que está cayendo, los señores diputados canarios se dedican a quemar medio millón de euros ROBADOS quitados a punta de ley a los sufridos asaltados contribuyentes involuntarios para “el suministro, instalación y puesta en funcionamiento de equipos para la captación, producción y emisión de la señal institucional de televisión del Parlamento de Canarias”.

Deseamos a tan interesante canal de televisión que bata records de niveles de audiencia.  Seguramente los habitantes de Canarias disfrutarán como niños viendo como Paulino Rivero y sus 29 mariachis  se dedican es a quemar su dinero.

1 comentario

Archivado bajo economia, españa, estado, estupidez, gobierno

Eurohastío

Excelente artículo de Gabriel Calzada, presidente del Instituto Juan de Mariana, para Libertad Digital.  Yo me he animado.

Eurohastío

Me interesa bastante poco qué partido pueda haber ganado las elecciones europeas. Aparentemente no soy el único. Según la estimación oficial de la Eurocámara, la abstención media en los 27 ha sido del 57%, dos puntos menos que en las anteriores elecciones al Parlamento Europeo. En algunos países, como Polonia, la abstención se situará en torno al 80%. Pero nada de esto detendrá el constante chaparrón de frases altisonantes y la insufrible pedantería típica de los diputados y comisarios europeos.

Mi absoluto desinterés por los resultados no es fruto de la supuesta falta de poder político del Parlamento Europeo. Todo lo contrario. Me aterroriza el inmenso poder que ha acumulado este órgano en los últimos años. Cada vez son más las leyes españolas que no hacen otra cosa que trasponer las directivas que de allí provienen. Desde normativas antimonopolio hasta leyes educativas, pasando por las nuevas regulaciones medioambientales, casi todo tiene su oscuro origen en un parlamento en el que quienes calienten asiento cobrarán la friolera de 7.550 euros brutos al mes, cantidad que casi se verá duplicada con las dietas y otros pagos por “representarnos”. Los defensores de esta obscenidad alegan que hay que entender la gran responsabilidad que recae sobre sus hombros. Personalmente, la irresponsabilidad de estos seres me resulta inigualable. Toman todo tipo de decisiones sobre nuestras vidas que limitan nuestra libertad desvalijando nuestras rentas y nuestros ahorros. Quien no asume los costes ni recibe los beneficios de sus decisiones, difícilmente puede ser considerado responsable. El eurodiputado, más que ningún otro político, es un perfecto irresponsable que gasta el dinero de gente lejana en absurdos proyectos como la política agraria común o la política de energías renovables que hacen todavía más pobre al ciudadano que esquilma. La lejanía y la compleja estructura de poder y las listas cerradas provocan que el despellejado ciudadano de la Unión no tenga forma de controlar a esta casta privilegiada que nos mira al resto por encima del hombro.

Todo esto debería despertar mi interés y el de millones de europeos a los que no les importa un comino lo que pase en estas elecciones europeas. Y sin embargo, me hastía. ¿La razón? Posiblemente que la diferencia entre socialistas europeos y populares europeos me resulte, nos resulte, inexistente. A cual más ultraintervencionista. Pongamos el caso de Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea. ¿Es socialista o popular? Pocos lo saben y aún menos están interesados en descubrirlo. Podría ser cualquier cosa porque su política se debate entre la más pura demagogia y el intervencionismo más descarado.

Cuando termino de escribir estas líneas leo en la pantalla de Libertad Digital que, al parecer, el PP ha ganado en España por un par de escaños y que el centro derecha amplía su ventaja en el Parlamento Europeo. ¿Y qué más da? Ni la política española se verá afectada ni las políticas europeas serán menos liberticidas.

Creo que lo único que despertaría mi interés en las elecciones europeas sería la aparición de un partido euroescéptico en este país. Paradójicamente, ese hecho podría ser lo único que redujera la abstención que tanto molestan a la izquierda y a la derecha. ¿Quién se anima?

 

 

4 comentarios

Archivado bajo europa, libertad