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Enziklopedia perroflauta

Acaba de salir al mercado este desopilante libro que -en clave de humor- pretende explicar desde el humor este fenómeno tan español que es el perroflautismo:  unos pijos holgazanes, sin oficio ni beneficio, que llegaron 40 años tarde a Mayo del ’68.

Un libro imprescindible para comprender el fenómeno perroflauta.

¿Te sientes perdido en las Asambleas de su barrio? ¿Quieres saber todas las claves del movimiento que ha puesto al Estadospañol patas arriba? ¿Aspiras a vivir a costa de los demás?

En versión electrónica, a 7,99 euros nada más.  Imperdible.  Se puede comprar en Amazon.

Aquí una entrevista a uno de los autores -Fernando Díaz Villanueva- sobre lo que les inspiró a escribir esta enziklopedia.

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Amancio Ortega… ese maldito capitalista

Que explota a los demás, que “no da trabajo” y deslocaliza sus fábricas, ha donado otros 46 millones de euros a distintas ONG y fundaciones.

Al los progres -jeta les va a a dar algo.  A ver si hay suerte y lo que les da es un poco de vergüenza por ser tan sectarios y miserables.  Porque ellos no dan nada.  Nada de nada, salvo sus revulsivas opiniones inanes.

Os dejo esta excelente viñeta de Borja Montoro sobre la donación de Amancio Ortega a Cáritas.  Una verdad como 10 catedrales:

 

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Y Amancio Ortega sigue sin dimitir

Reproduzco íntegro el artículo de Pablo Molina para Libertad Digital.  Tenemos una “progresía” de impresentables en España.  Haríamos más negocio poniéndolos a todos en un circo.  No se aún si de monos o payasos.

 

Y Amancio Ortega sigue sin dimitir

El dueño de Inditex ha entregado a Cáritas 20 millones de euros y los archimandritas del progresismo, con la alegre brigada del bongo cubriendo los flancos, se le ha echado encima en menos que un indignado se lía un peta. Una insigne literata ha comandado las operaciones recetándole al bueno de D. Amancio una catarata de mensajes en las redes sociales para afearle su decisión de ayudar a los pobres, aunque en su honor hay que decir que esta vez todos los textos son originales suyos. Es que la pobre tuvo por dos veces la mala suerte de que el procesador de textos le jugara sendas malas pasadas intertextualizando en sus novelas párrafos procedentes de obras de otros autores, bien a causa de un extraño virus informático, bien porque sin querer pulsó una rara combinación de teclas que hizo que su ordenador localizara textos similares en la red y los intercalara, válgame Dios, respetando las reglas de concordancia y acomodando los párrafos añadidos a las características de la trama que había desarrollado previamente. Seis mil eurazos le costó solventar las dos demandas que le interpusieron, que en justicia debería haber asumido Microsoft por la impericia de sus ingenieros en el diseño de los algoritmos copy-paste del sistema Windows.

Pero putadas informáticas al margen, lo que nuestra injustamente preterida en el Nobel de Literatura ha venido a señalar es algo que comparte el progresismo en su más amplio espectro. Los pobres son patrimonio exclusivo de los progres, que para eso los fabrican a borbotones con sus ideas, y ningún ricachón puede intentar paliar su triste destino sin obtener antes los correspondientes permisos.

Amancio Ortega ha cometido el delito de hacerse rico vendiendo batas de guatiné a domicilio hasta levantar el imperio que hoy es Inditex, el primer fabricante y distribuidor de moda a escala mundial. Como agravante, se ha atrevido a crear 90.000 puestos de trabajo, de los que casi la mitad están en España. Ha dado ocupación a decenas de miles de personas que ahora podrían estar tan ricamente viviendo del subsidio estatal y participando en asambleas para tomar el congreso con el apoyo de la literata intertextualizadora y sus colegas.

Además le ha dado el dinero a Cáritas, cuando lo que hacen los millonarios decentes –todos de izquierdas– es financiar proyectos solidarios para implementar políticas de empoderamiento y salud reproductiva entre las poblaciones indígenas sojuzgadas por el sistema capitalista. Luego aquí, en el terruño, dejan en el paro a la mitad de sus plantillas indemnizándolas con el mínimo previsto en la legislación laboral del PP; pero los ricos de izquierdas trabajan por el bien de la humanidad, y si el poder político ya no puede mantenerlos con subvenciones no es culpa de ellos, sino de la dictadura de los mercados.

Sucede que igual Amancio Ortega no se ha enterado de esta polémica, como solía ocurrir en el Kremlin cuando el editorialista del diario Arribale metía su rejonazo semanal. Así que ni va a dimitir de sus cargos, ni va a entregar Inditex a una comuna autogestionaria, ni tampoco parece que vaya a cambiar el destino de esos 20 millones entregados a la caridad de la Iglesia Católica. Una pena. Con la de abortos que podrían ser financiados y la de indemnizaciones por plagio que podrían ser atendidas gracias a semejante pastón.

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El morro de Lucía “plagio” Extebarría

A la progresía casposa, plagiaria y descerebrada no le gusta que haya gente bien nacida. Por eso será que defienden con tanto ahínco el aborto. Pero volvamos al tema. A la plagiadora Lucía Etxebarría le ha molestado de sobremanera que el empresario Amancio Ortega -el dueño de Zara- haya donado a través de su fundación 20 millones de euros a Cáritas.

Decía la copiona profesional en su Facebook: “si el señor Ortega dona 20 millones de euros da de comer a 1600 familias durante un año. Además, se hace publicidad y desgrava impuestos. Pero si deslocalizara la fábrica de Tánger y la trajera a España ( y no hablo de las fábricas de Turquía, India, o China), y creara en España 1600 puestos de trabajo, daría de comer a esas 1600 familias durante diez año”.

Y seguía la bocazas: “y eso no tiene que ver con que yo done o no a caritas, pero si yo tuviera tantísimo dinero como para ser la tercera mayor fortuna del mundo, no habría donado, sino que habría creado trabajo. Y por eso no soy la tercera mayor fortuna del mundo, claro”.

Vayamos por partes: imbécil, plagiadora sinvergüenza y demagoga: tú NUNCA vas a tener ni siquiera la fortuna número 3 millones del mundo porque eres una MEDIOCRE. Y un señor como Amancio Ortega hace más por evitar el hambre en el mundo abriendo una tienda o un taller que tú en mil años con tus novelitas de tres al cuarto, mal copiadas.

Que “deslocalice” abriendo sus fábricas en Tanger o en India se debe a las leyes absurdas que los progres jetas, sin oficio ni beneficio como tú, que invaden el Congreso y defecan leyes que perjudican las inversiones y la libertad de empresa. Y entonces, los progres jetas como tú, venís a criticar porque crea trabajo en India o en Tánger. Si invirtiera todo en La Coruña, también lo criticarías por ser insolidario con el hambre en el mundo, por españolista que se mira el ombligo mientras permanece insensible al resto del género humano.

Basurilla de imaginación retorcida, mediocre sin remedio, resentida envenenadora social… amoral. ¿Qué creaste tú? ¿Qué crearon tus ideas? Nada. Ni para la literatura das si no es copiando a otros.

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El “otro rescate”

Éste no es para la banca, ni para las indemnizaciones millonarias de los gestores bancarios.

Es para el impresentable de Tomás Gómez, el sociolisto de Parla y su Federación Socialista Madrileña de insolventes: ya no tienen ni para pagar los sueldos de sus empleados.  Y luego pretenden dar lecciones de economía ¿en dos tardes?:

Tomás Gómez pide 60.000 euros a la Asamblea de Madrid

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Sobre los distintos tipos de indignados

  • Están los que salieron a la calle el 15M, y ya no han vuelto a pisar una plaza.
  • Están los que, armados de entusiasmo, montaron las distintas plataformas. Cada plaza tiene la suya.
  • Están los que tuitean y tuitean, pero que no salen de casa. Son la mayoría.
  • Están los impacientes. Las sociedades tardan décadas en construir sus democracias, pero, como me decía un amigo, ellos la quieren ¡YA! Digamos que son los románticos de la democracia.
  • Están los súper indignados contra todos: políticos, banqueros, empresarios, policía, iglesia, etc. Solamente ellos están a salvo de ser objeto de indignación.
  • Están los que tienen plataformas a las que no escucha ni el Tato y que se arriman al movimiento 15M a ver si les caen algunas migajas.
  • Están los nacionales y los importados, que en sus países sale muy caro indignarse.
  • Están los que, aun indignados, en Agosto se van a la playita, y dejan las plazas vacías. Ya volverán en Septiembre con fuerzas renovadas y, de paso, mucho más bronceados.
  • Están los persistentes, que acampan y acampan y acampan. A esos tendría que contratarles Decathlon, aunque solo fuera por su demostrada perseverancia y por la publicidad que le han dado a la marca Quechua…. ¿O será contra-publicidad?
  • Están los que opinan A y los que opinan todo lo contrario.
  • Están los que todavía creen que sus asambleas sirven para algo.
  • Y luego estamos los indignados con los “indignados”

En definitiva, que lo que podía haber sido un bonito ejemplo de activismo cívico, se ha echado a perder miserablemente.

 

Fuente:  el blog de Julián Villanueva

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El fraude contable de los antipapa

por Manuel Llamas

El agrio debate político y social que levantó la visita del Papa a Madrid con motivo de la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) se centró casi exclusivamente en el gasto público asociado a dicho acto. Los anticlericales aprovecharon la ocasión para enarbolar la bandera de la austeridad bajo el argumento de que el Estado es laico y, por tanto, no debe financiar un evento organizado por “una empresa privada llamada Iglesia Católica”.

Lo primero que llama la atención es la falta de consenso entre los convocantes de la manifestación antipapa del pasado 17 de agosto a la hora de estimar dicho coste. Así, mientras unos lo elevan a 100 millones de euros, otros lo rebajan a 50 e incluso algunos lo reducen a apenas 25 millones.

Sin embargo, más allá del baile de cifras, lo relevante aquí es la falta de criterio a la hora de elaborar dicho cálculo. No en vano, según explican los propios manifestantes, esta partida englobaría los gastos de seguridad y limpieza, la cesión gratuita de espacios y locales públicos para los actos relacionados con la visita, descuentos especiales en el transporte público para los asistentes y, sobre todo, las exenciones fiscales que disfrutan las empresas benefactoras de la JMJ. Y es que, al tratarse de un Acontecimiento de Especial Interés Público, las aportaciones privadas para financiar este acto gozarán de deducciones fiscales de entre el 45% y el 90%.

Se trata, simplemente, de una suma imposible desde el punto de vista contable. Los antipapa se han limitado a aglutinar partidas que nada tienen que ver unas con otras, de modo que no son equiparables. Confunden churras con merinas o, dicho de otro modo, la suma de dos pollos y dos manzanas no da como resultado cuatro naranjas, sino dos pollos y dos manzanas.

La base de todo balance contable se divide en “debe” (gastos) y “haber” (ingresos). Los grupos laicos, insertos en el movimiento 15-M, no dividen ambas categorías para estimar el coste de la visita papal, ya que contabilizan como gasto lo que es ingreso, y viceversa. El único gasto público, y por tanto computable al “debe”, es el concerniente al despliegue extra de servicios de seguridad y limpieza. Lo demás, el grueso del coste estipulado por los anticlericales, son partidas insertas en el “haber”, es decir, imputables a la casilla de ingresos públicos.

No se trata de una diferencia baladí, sino de una cuestión clave para determinar el impacto real de la JMJ en las cuentas públicas. La cesión gratuita de espacios, los descuentos en transporte y las desgravaciones fiscales de las empresas benefactoras, que aglutinan más del 80% del coste estimado por los manifestantes, no se pueden contabilizar como gasto público sino como ingreso, o más bien ausencia del mismo en este caso. El gasto público directo es el relativo a la seguridad y a la limpieza, de modo que los famosos 100 ó 50 millones estipulados son un simple fraude desde el punto de vista contable, único válido en este tipo de materias.

Un gasto extra que, por otro lado, ha sido ampliamente compensado por los ingresos fiscales derivados de la llegada de cerca de millón y medio de peregrinos a Madrid. La Cámara de Comercio de Madrid y de la Confederación de Empresarios de Madrid (CEIM) han estimado en unos 160 millones los beneficios que se han llevado los hoteles, el transporte privado y los comercios con motivo de la JMJ en apenas cuatro días. Beneficios de los cuales, cómo no, se deriva el pago de impuestos. De este modo, la visita papal no sólo no ha supuesto ningún tipo de dispendio público sino que ha resultado lucrativo para los intereses de las administraciones involucradas gracias al repunte de la actividad comercial en pleno mes de agosto.

Por último, y una vez aclarado este enorme error de bulto cometido por los anticristianos, cabe señalar la enorme hipocresía que subyace en la exigencia de austeridad cuando la izquierda defiende, siempre y en todo lugar, la expansión del gasto público y el crecimiento del Estado como remedio para todos los males. De hecho, ninguno de los convocantes ha lanzado crítica alguna contra las cuantiosas subvenciones (gasto directo) que perciben sindicatos, asociaciones de toda índole, fundaciones, empresas e incluso sectores enteros, como el de las energías renovables, por valor de miles de millones de euros cada año. En definitiva, un claro ejemplo de analfabetismo contable y enorme falsedad moral.

Manuel Llamas es jefe de Economía de Libertad Digital y miembro del Instituto Juan de Mariana.

Fuente:  Libre Mercado

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